Follow by Email

jueves, 2 de enero de 2020

SUPERMAN AL RESCATE


La he visto venir de lejos, caminando hacia mí por la acera de enfrente. Confieso que el fulgor que desprende su presencia me ha hecho fijarme en ella. Destaca entre la multitud por su belleza ingrávida y por esa cadencia indolente de sus pasos, propia de quien convierte el tránsito por un escenario urbano en un poema en movimiento. Pero mi fino instinto es capaz de detectar el peligro que se cierne bajo la apariencia de una situación controlada. Cuando la chica ha llegado a la esquina, dispuesta a cruzar la calle sin atender al semáforo en rojo, no he necesitado buscar un portal donde mudar al instante mi condición de superhéroe. Con un ágil quiebro de cintura (suficiente para esquivar al gentío) me he plantado al otro extremo del paso de peatones y, estirando el brazo con la mano abierta para llamar su atención, he gritado: –¡Deja el móvil, insensata! ¿Es que quieres que te maten?

lunes, 2 de diciembre de 2019

LA BOMBA


El hallazgo de una bomba de la guerra civil, enterrada en una plaza del barrio, sacude de golpe el festivo sopor de una tarde de sábado. La pregunta unánime sale de las casas con lo puesto: ¿Cuántos años han vivido con aquella amenaza bajo sus pies?

Detrás del cordón policial de rigor y al margen de la labor de los artificieros, los vecinos empiezan a opinar. Unos: “Hay que hacerla explotar de inmediato para que su recuerdo se desvanezca con la misma rapidez”. Otros: “Mejor desarmarla y convertirla en monumento, como testimonio de la muerte que pasa de largo”. Más de un comerciante de la zona está de acuerdo con esto último: “La bomba es patrimonio del barrio y puede atraer al turismo”.

Pero pronto la disputa da paso al enfrentamiento. Porque debajo de un debate tan estéril subyacen rencillas nunca olvidadas, roces absurdos, problemas de convivencia semiocultos con el paso del tiempo, que la excusa de la bomba desentierra también.

Por ello, cuando al final vuela en pedazos, unos lo celebran como si hubieran sobrevivido a una catástrofe. Otros, en cambio, conscientes de que la explosión echa por tierra sus castillos en la arena, vuelven a sus casas sin ocultar su desconsuelo.

domingo, 3 de noviembre de 2019

EN BUSCA DE PROUST


La tienda se llenó enseguida de una marabunta indisciplinada y chillona. La profesora era nueva en la escuela y revolucionó a aquellos chavales con métodos poco usuales. En cuestión de minutos me dejaron sin magdalenas porque, al parecer, las necesitaban para un trabajo escolar. No me atreví a preguntar qué harían con ellas. Luego me enteré de que pretendían experimentar cierta sensación relacionada con una novela de Proust. No supe de quién demonios hablaban.

Pero hoy ha venido un señor al geriátrico a visitar a su madre. Al verme solo en un rincón, me ha dado un trozo del bizcocho que traía consigo. Nada más probarlo, he sabido que fue él quien aquel día se marchó sin pagar.

sábado, 5 de octubre de 2019

DISPUTA

–No podemos dejarlo así, –dijeron a un tiempo dos de los tres cazadores que habían disparado sobre la misma pieza, seguros de haber dado en el blanco. El tercer cazador los escuchaba en silencio. La disputa carecía de importancia después de que los perros hubieran descuartizado el faisán al reivindicarlo para sus amos respectivos. A falta de un trofeo, sólo querían zanjar la cuestión averiguando quién de los tres era el más rápido. Para ello lanzaron aquella moneda al aire y empuñaron prestos sus armas. Los dos primeros disparos sonaron como uno solo. Los otros dos se oyeron después.