Follow by Email

viernes, 1 de agosto de 2014

ACICALAMIENTO

Cuando las tropas del duque hubieron tomado al asalto el castillo situado en lo alto del promontorio, el duque en persona quiso subir a la torre de vigía para contemplar la magnífica vista que desde allí se divisaba. Incluso mandó llamar a su esposa para que compartiera con él aquella espectacular panorámica, que dibujaba a sus pies un valle de tarjeta postal, con verdes y ondulados prados tapizados de fina hierba y rodeados de frondosas arboledas. “Voy enseguida”, dicen que respondió la mujer, que acababa de bajar del caballo y necesitaba arreglar un poco su indumentaria.

Mientras tanto, las tropas del duque se iban acomodando en las inmediaciones y establecían los primeros asentamientos en el llano y en las colinas cercanas. Creaban las rutas de acceso y las principales vías de suministro; las calles y plazas que recortaban hileras de casas; la organización del comercio y el plan general de infraestructuras; las bases de la corporación municipal y el consejo regulador de las entidades locales; la comisión delegada de bienestar social y la asamblea de participación ciudadana; el mecanismo de inserción laboral y los programas de ayuda a la tercera edad, etcétera.

Cuentan que al duque lo sorprendió la muerte, cuando al fin giró la cabeza pensando que ya no estaba solo.

4 comentarios:

  1. Tantas infraestruturas y organismos reguladores borran el romanticismo de esa gran conquista. Me quedo con el fango y el desaliño en las vestimentas.
    Como siempre, inmejorable narración Pedro, un gusto leerte.
    Feliz solsticio de verano.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Marta. Es evidente que tú no tienes nada que ver con el personaje femenino de esta historia, basado en un tópico común. Feliz verano también para ti.

      Eliminar
  2. Je,je, estas duquesas no se parecen nada a nuestras mujeres que tampoco hubieran subido. Me has arrancado una sonrisa.

    ResponderEliminar
  3. Ese era el objetivo, Javier, arrancarte una sonrisa. Celebro que te guste. Un abrazo.

    ResponderEliminar