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viernes, 1 de octubre de 2010

TOMA FALSA

Al visionar la secuencia en que la joven protagonista de la película es atacada de manera salvaje por una pandilla de malhechores, el director se percata de que el vestido de la chica se ha subido un poco más de la cuenta, dejando al descubierto un sugestivo detalle de su ropa interior. Tras verla de nuevo, le parece que se trata de una imagen fugaz e intrascendente, casi subliminal, que seguramente pasará inadvertida en el contexto de una escena que no persigue ese tipo de exhibiciones. No obstante, el director vuelve a ver la secuencia en compañía del guionista y del jefe de fotografía, teniendo en cuenta sobre todo la voluntad de la actriz -claramente estipulada en su contrato- de no incluir desnudos ni imágenes provocativas en la historia. También convoca al director de montaje y al jefe de vestuario para que aporten su punto de vista. Y ante la falta de consenso, se les unen el productor asociado y el productor ejecutivo, cuya opinión como responsables financieros se estima de vital importancia.

El debate, llevado a cabo en la oscuridad de una pequeña sala de proyecciones, resulta intenso y contradictorio, y obliga a contemplar la toma en cuestión varias veces más (primero a cámara lenta y luego deteniéndola en el momento crítico) con el fin de centrar el tema y facilitar la exposición de los argumentos. Al final, sin otra opción que ponerse de acuerdo sobre la condenada secuencia, todos acaban admitiendo que no habrá más remedio que repetirla.

22 comentarios:

  1. Me encantó, sobre todo, la forma que tienes a la hora de ir creando tensión mientras los lectores esperamos ese dulce literario.

    Veo que el microrrelato tiene excelentes precursores.

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  2. Seguimos con tabús insulsos... Todo será por ser políticamente correctos, aunque no siempre tiene sentido. Un texto muy bueno!

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  3. Estoy con Daniel, creas en el escenario de tu micro la tensión justa para mantener alerta al lector. Y al final, toma, desenlace.

    Muy bueno.

    Un saludo indio

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  4. Genial, Pedro! Me gustó mucho el tono del texto.
    Un abrazo.

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  5. Es una historia tan pequeña como grande. Me recordó, en la fotografía del relato, al cine de Azcona y Berlanga. Sólo faltaría que invitaras también al lector a visionar la secuencia.

    Enhorabuena.

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  6. Daniel, cuando hablas de precursores del microrrelato ¿te refieres a mí? De verdad, espero que no. Soy de los últimos en llegar y aún escribo a tientas, buscando crearme un estilo propio. Eso sí, de vez en cuando cierro alguna historia que me divierte y me encanta compartir con amigos como tú. Estoy encantado con tu visita.


    Meme, muchas gracias por tu comentario y tu amable visita. Hace poco que he descubierto tu bitácora, que encuentro tremendamente sugestiva.


    Eso es lo que pienso yo, David: el desenlace me sabe a latigazo, pero no he visto otra manera de resolverlo. Sigo pensando que el día en que mis personajes me pasen cuentas voy a salir mal parado. Siempre es un placer saber de ti.


    Belén, celebro tu valoración. El tono de mis relatos me tiene siempre preocupado. Tu opinión femenina me tranquiliza. Un beso.


    Fíjate, Agus: resulta que esta pequeña historia está inspirada en una serie de televisión que yo veía de joven: “Radio Cincinati”. En un capítulo, los protagonistas tienen que robar unas fotos que alguien había tomado, sin permiso, de una compañera de trabajo desnuda. Cuando consiguen acceder al estudio del fotógrafo, antes de llevarse las fotos, se pelean por verlas. El único que no las ve es el espectador. No sé si te ocurre que, a veces, la inspiración se alimenta de pequeños chascos sin importancia. Un abrazo.

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  7. La oscuridad de la sala, la contemplación colectiva de la escena y la decisión de repetirla para respetar los términos contractuales, describe la apariencia honorable de un disfraz perfecto para la más vil sospecha.

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  8. Ni más ni menos, Amaltea. Ya ves que la opinión de la chica no cuenta aquí para nada, y la oscuridad que comentas contribuye a la premeditación y alevosía con la que todos bucean en su intimidad. Pero necesito ese disfraz honorable justamente para intentar poner en evidencia la vileza de quienes nunca (de manera galante) osarían acercarse a esa dama para rendirle tributo. Gracias por tu comentario.

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  9. Pedro, me he tomado un tiempo para digerir el micro porque me había dejado un poso de inquietud cuyo motivo no encontraba. No abundaré en lo que han comentado los compañeros, pero me encantan ciertos detalles. Me encanta la duda surgida no de un hecho sino de la interpretación que alguien pudiera hacer del hecho, me encanta la inexistencia de la actriz, sólo como excusa, me encanta esa discusión en una sala oscura donde nadie existe más que iluminado por la terrible escena de las dudas, me encanta el final, tan inútil para el intelecto como lo es para un viaje, una maleta de "porsiacasos", me encanta el título, funcional a varios niveles. Y me encanta la foto que muestra a tres hombres sentados delante de dos escaparates que reflejan todo lo que las mujeres tienen de accesorio, todo lo que oculta o disfraza la verdad, como buscan nuestros queridos cineastas.
    Pero la verdadera inquietud me la ha producido el sentirme reflejado, verme calibrando lo que escribo y lo que no, sentirme engañado por mí mismo, sopesando qué y qué no querría leer uno de mis lectores. Diciéndome, lo reescribiré, y que el único motivo de hacerlo sea temer haber encontrado un trocito de verdad.

    Perdona el rollo. Esta vez, de microcomentario nada.

    Un abrazo y enhorabuena por un micro estupendo.

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  10. Mi querido amigo relojero, sus maquinarias siguen funcionando con una precisión suiza (a saber en qué deben ser precisos los suizos...). Cada pieza se ajusta a su función aunque ninguna la concluye; las agujas proponen sus horas posibles con generosa exactitud.
    Siga usted así y acabará en algún campanario.

    Un petó.

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  11. Pedro me encanta tu estilo narrativo, te va subyugando a la historia y no tienes más remedio que seguir y seguir. No hay un solo momento en que decaiga el tono ni el interés, ni por el fondo cargado de connotaciones -que ya han comentado mis compañeros de letras-, ni por la forma asequible y correcta, que a mí particularmente me gusta mucho. Deberías hacer relatos más largos, novela breve... convencida de que lo haces muy bien. Un besazo amigo.

    Isabel

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  12. Pero veámosla un par de veces más para asegurarnos.
    Abrazos, maestro de la sugerencia.
    PABLO GONZ

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  13. Ya se ha dicho todo. Me limito a APLAUDIR. Un abrazo.

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  14. Jesús, Josep, Isabel, Pablo, Antonio: No se si se ha dicho todo, pero entre todos me habéis dejado sin palabras. Más valiosos que los elogios son los argumentos con los que premiáis esta historia. Escribí este microrrelato en la primavera de 2007, y en las sucesivas correcciones he ido añadiendo y quitando mirones de la sala oscura. La imagen la tomé en S'Agaró (localidad turística de la Costa Brava gerundense) el año pasado. Tanta espera ha valido la pena. A todos, un fuerte abrazo.

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  15. Casi puedo ver la imagen a cámara lenta, las miradas de todos a cámara lenta en la semioscuridad. Hay cosas que siempre resultan más sugerentes a cámara lenta.

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  16. Cierto, Nómada. Y posiblemente, la imagen se anhele tan lenta como rápidos sean los latidos del corazón. Algo de esa mecánica interna quería traducir en palabras. Me alegro que haya sido de tu agrado.

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  17. ¡Qué placer tan grande encontrarte! Me encantó la forma en que está relatado. Adhiero al comentario de Amaltea y me quedo por acá, con tu permiso, leyendo más.

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  18. Estás en tu casa, Malena. Yo también pienso perderme en tus arrabales. El placer de descubrirnos ha sido mutuo. Nos leemos.

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  19. Inquietante micro. Aplaudo tu sutil forma de narrar. Un abrazo, Pedro.

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  20. ¡No quería llegar al final! Es un relato que da mucho juego :)

    ¿Y la actriz, qué pensará?

    Me ha encantado, Pedro :)

    (Y tomaré tu consejo, visitaré el blog de la chica que me recomendaste...)

    ¡Un abrazo!

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  21. Muchas gracias, Herman, por tu aplauso y tu gentil visita.


    Meike, la actriz se supone ajena a esta tenebrosa confabulación. De enterarse, habría tomado acciones legales. Gracias por pasarte a visitarme.

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  22. ¡Qué bien se lo han pasado los técnicos de la industria cinematográfica!, y, ¡Qué difícil decisión!...¿habrá que proyectar la imagen indefinidamente?
    Muy bueno, me ha gustado mucho.
    Por cierto, Pedro, ¿dónde está el link para "seguir" este blog?, no lo encuentro.

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